Diferencias entre la traducción simultánea con IA y un intérprete humano
Foto de Steve Johnson
A medida que la inteligencia artificial va siendo adoptada por las empresas, recientemente han surgido tecnologías speech-to-speech que ofrecen interpretación automática (a partir de ahora “IA”, también denominada traducción simultánea con IA), acompañada de promesas de rentabilidad y un gran retorno de inversión para las empresas que la implementen.
Sin embargo, está claro que la IA no puede aportar el mismo bagaje cultural, conocimiento experto de idiomas, información local, dominio de la complejidad de la comunicación oral humana ni experiencia profesional de los intérpretes de conferencias humanos.
La interpretación humana puede definirse como la traducción simultánea o consecutiva en tiempo real que realiza un intérprete de conferencias de un discurso original a un idioma de destino, lo que permite al público presencial u online entender perfectamente el mensaje original en su idioma nativo.
A medida que la inteligencia artificial va siendo adoptada por las empresas, recientemente han surgido tecnologías speech-to-speech que ofrecen interpretación automática (a partir de ahora “IA”, también denominada traducción simultánea con IA), acompañada de promesas de rentabilidad y un gran retorno de inversión para las empresas que la implementen.
Sin embargo, está claro que la IA no puede aportar el mismo bagaje cultural, conocimiento experto de idiomas, información local, dominio de la complejidad de la comunicación oral humana ni experiencia profesional de los intérpretes de conferencias humanos.
La interpretación humana puede definirse como la traducción simultánea o consecutiva en tiempo real que realiza un intérprete de conferencias de un discurso original a un idioma de destino, lo que permite al público presencial u online entender perfectamente el mensaje original en su idioma nativo.
¿Cómo demostramos que la interpretación humana es más fiable?
Si bien es obvio que los intérpretes humanos no pueden equipararse con algunos aspectos propios de los algoritmos (¡como trabajar las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin salario y sin dormir!), cabe destacar algunos elementos clave que demuestran que la interpretación humana es siempre más fiable y sigue siendo la única opción en la mayoría de las situaciones comunicativas entre humanos:
Características propias
– Los humanos somos naturalmente más capaces de comunicarse que los algoritmos, especialmente cuando se trata de contenidos complejos que implican la comprensión de vocabulario especializado, distintas velocidades y acentos, semántica de la prosodia, lenguaje corporal y expresiones faciales, matices de sentido como la ironía, humor, sarcasmo, los silencios… y un profundo conocimiento de campos complejos y muy especializados como la Medicina o el Derecho.
– Los humanos somos más precisos con el vocabulario y la terminología utilizados, ya que tenemos siempre en cuenta los matices culturales y lingüísticos. Evidentemente, las máquinas no piensan, ni comprenden, ni se corrigen a sí mismas.
– Los humanos podemos garantizar la confidencialidad de la información. Las tecnologías speech-to-speech basadas en la nube supuestamente respetan la confidencialidad, pero ¿cómo pueden los LSP (proveedores de servicios lingüísticos) y los clientes finales saber realmente si sus datos se almacenan en algún lugar, se comparten con servidores de terceros o son utilizados o compartidos indebidamente ahora… o dentro de tres años? Una vez más, ¿tenemos la certeza de que estas empresas no utilizan nuestros datos para alimentar sus algoritmos con el fin de mejorar sus modelos lingüísticos (y obtener beneficios a costa de nuestra información confidencial)?
– Las máquinas carecen de humanidad. En nuestras sociedades urbanas, tan aceleradas y tecnológicas, el factor humano es, si cabe, más importante que nunca.
– Las tecnologías de traducción simultánea con IA no son lo suficientemente fiables. Estas tecnologías no son lo suficientemente maduras como para poder ser efectivas en todos los mercados o situaciones comunicativas. Las empresas que las comercializan desean ser los pioneros tecnológicos, cosa más que lícita. Ofrecer falsas promesas no lo es. Los clientes deben probar estas tecnologías a conciencia antes de comprometer la eficacia de la comunicación o, lo que es peor, perder prestigio ante sus clientes. La IA alucina constantemente, muestra resultados que no tienen sentido o que son totalmente inexactos.
– Intereses económicos. No seamos ingenuos. Las startups y grandes corporaciones ven a la IA como la gallina de los huevos de oro. Es comprensible, todos queremos llegar a fin de mes. Sin embargo, esta tecnología se comercializa sin que sea capaz de hacer lo que supuestamente puede lograr. Es peor, es que simplemente no funciona. Y no es la comunidad internacional de intérpretes de conferencias quien lo dice, es la OMS, en este informe, tras un análisis científico de numerosos discursos. Nuestro consejo sincero a las empresas que deseen probar herramientas de IA es que se pongan en contacto con un proveedor experto, como CGS Translations, para que comprendan plenamente sus limitaciones y riesgos y puedan tomar una decisión informada sobre cuándo y cómo utilizarla.
Las empresas están probando estos programas y se están dando cuenta de que no funciona, por lo que regresan a sus proveedores de interpretación de conferencias humanos de confianza.
Es posible la convivencia, pero con cabeza.
Por último, es posible combinar las herramientas de IA con la interpretación humana. Esto es algo que los intérpretes profesionales, las asociaciones profesionales y los proveedores de servicios lingüísticos llevamos haciendo desde hace unos años para ofrecer mayor eficiencia y productividad para todos.
Si desea probar estas tecnologías, ¡contáctenos!
